Jueves 21 Septiembre 2017

La justicia divina no se puede eludir

biblia

No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Gálatas.6:7

En las últimas semanas el desazón ha permeado en buena parte de las y los veracruzanos, porque la situación económica no mejora, además, la inseguridad va en aumento, un escenario muy complicado, falta de oportunidades y miedo.

Lamentablemente el panorama es igual en todo el país, estamos sumidos en una crisis tremenda como pocas veces hemos visto, el desaliento es generalizado.

A la par de lo anterior, tanto el gobierno federal como buenas parte de los gobiernos estatales, los actuales y los de no muy lejana conclusión, enfrentan una severa falta de credibilidad, la ciudadanía considera que la impunidad campea y que la corrupción no ha sido combatida con todo el rigor necesario.

En este sentido, un pensamiento recurrente de los creyentes en suponer que Dios nos ha dejado en el olvido, sobre todo, porque muchos de los servidores y ex servidores públicos imputados, se pasean como si nada hubiera ocurrido y en el colmo de las cosas, ostentan su riqueza sin el menor recato, lo cual ofende a las mayorías.

Entiendo a cabalidad que la percepción se presente tal como lo describí: los fieles ven mellada su fe por falta de comprensión de las leyes divinas.

Por lo tanto, quiero abonar en un solo e irrestricto sentido: Jehová tiene claras todas nuestras acciones, nada escapa al escrutinio de su mirada, sabe a perfección lo que hacemos sus hijos, ya sea cuando nos conducimos con corrección o cuando por ambición desmedida, nos saltamos los designios divinos. Insisto, nada escapa a la observación misericordiosa del Todopoderoso, no tengan la menor duda.

Por ello, es indispensable que renovemos nuestra fe y que tengamos cierto, como lo señala el versículo con el que abrimos esta reflexión, que todo lo que el hombre sembrare, eso segara.

Es más, nos abunda Gálatas 6:8 en los mismos términos:

“Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”.

Insisto, lo que debemos buscar como hijos de Dios es la vida eterna, no olvidemos que Cristo aceptó la crucifixión (sin cometer falta alguna) para darnos la Salvación, además, es un piadoso ejemplo de que debemos buscar la redención, obtener el perdón para con ello acceder al Libro de la Vida, esa es nuestra máxima aspiración, que nuestro nombre quede inscrito ahí.

La justicia de los hombres se puede manipular e incluso eludir, pero la Justicia del Señor es implacable y no existe manera de excluirnos de ella, bajo ninguna circunstancia.

Así las cosas, tengamos preciso que nuestro paso por este mundo sólo tiene como objetivo acceder a la vida eterna, eso es lo verdaderamente trascendente o ¿acaso nos llevaremos las riquezas materiales a la tumba?

Remato con Gálatas 6:9-10, para que con ello consolidemos la esperanza y ahuyentemos la duda que lastima nuestros corazones:

“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.”

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